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Cómo volver más experiencial tu momento de lectura

Hacer que tu momento de lectura sea más experiencial puede transformar la forma en la que disfrutas los libros. Acondicionar el espacio o poner una vela aromática son solo algunos ejemplos. Te dejo por aquí once ideas creativas para enriquecer, todavía más, esa maravillosa experiencia.

1.Crea un ambiente acogedor: destina un rincón de tu casa específicamente para leer. Asegúrate de que tenga buena iluminación, una silla cómoda y quizás algunas mantas o cojines. Un ambiente agradable puede hacer que la lectura sea más placentera (y, si no, mira los espacios tan bonitos que tienen en sus casas algunas bookstagramers, como @cuncaelibros).

2.Elige la música adecuada: ponte música suave o sonidos de la naturaleza mientras lees. Esto puede ayudarte a sumergirte en la atmósfera del libro y hacer que la experiencia sea más inmersiva (por ejemplo, yo suelo ponerme esta playlist de fondo).

3.Utiliza aromas que te gusten: enciende una vela aromática o utiliza un difusor con aceites esenciales que te ayuden a relajarte. Los olores pueden evocar emociones y hacer que el momento de lectura sea más especial.

4.Haz una pausa para reflexionar: después de cada capítulo o sección, tómate un momento para reflexionar sobre lo que has leído. Esto te permite conectar más profundamente con la historia y los personajes.

5.Escribe en un diario de lectura: anota tus pensamientos, sentimientos y reflexiones sobre el libro en un cuaderno. Esto no solo te ayuda a recordar lo leído, sino que también crea una conexión más personal con el texto (próximamente vais a tener disponible en la web un cuaderno de lectura especial para personas creativas).


6.Lee en voz alta: a veces, leer en voz alta puede hacer que las palabras cobren vida de una manera diferente. Prueba a hacerlo con diálogos o pasajes que te gusten especialmente.

7.Involucra tus sentidos: si el libro menciona comida, bebida o paisajes, intenta experimentar esos elementos mientras lees (por ejemplo, el viernes pasado, en el evento de Lumen, pusimos en el brunch uno de los sándwiches que sale en la novela).

8.Elige libros temáticos: si estás leyendo sobre un lugar en específico, investiga un poco sobre él antes de comenzar a leer. Lo mismo pasa con lxs autorxs (en el caso de que sea un libro con tintes autobiográficos). Esto te ayudará a visualizar mejor la historia y a sumergirte en el contexto.

9.Participa en clubes de lectura: unirte a un grupo donde puedas discutir el libro con otras personas puede enriquecer tu experiencia y ofrecerte nuevas perspectivas. A mí me ha encantado participar este mes en el de Almudena de Books&Cups (ya estamos hablando con ella para, además de virtual, reunirnos físicamente una vez al mes).

10.Visualiza las escenas: mientras lees, cierra los ojos por un momento e imagina las escenas descritas en el libro. Esto estimula tu imaginación y te ayuda a conectarte emocionalmente con la historia.

11.Desconéctate del mundo digital: intenta leer sin distracciones, como el teléfono o la televisión encendida. Crear un espacio libre de interrupciones te permitirá sumergirte completamente en el texto.

Incorporar estas prácticas en tus momentos de lectura puede transformar la experiencia en algo más significativo y disfrutable.

¿Tienes algún libro en mente que te gustaría disfrutar de esta manera?

 

 Foto de portada de Anna para Unsplash / Foto en texto de Alisa Anton para Unsplash

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Cinco libros para inaugurar el otoño

Lectura estacional: dícese del hábito por querer adquirir unos libros u otros (también pasa con lxs autorxs) según el momento del año en el que nos encontremos. Y es que, al igual que las diferentes estaciones afectan a nuestro estado de ánimo, cada vez es más común apostar por un tipo de literatura concreta teniendo en cuenta el mes en el que estemos.

De hecho, ser una lectora estacional tiene múltiples beneficios. Algunos de ellos: nos permite conectar de una forma más profunda con el entorno, nos invita a la reflexión e introspección sobre los ritmos propios de cada época del año y nos ayuda a incrementar nuestra creatividad y desarrollo emocional, ya que este tipo de obras reflejan temas universales que pueden resonar más con nosotras en unos momentos que en otros.

En el artículo de hoy os recomiendo cinco libros con los que inaugurar la estación de las calabazas, que son ideales (si queremos ritualizar o romantizar la lectura) para leer en el sofá con una mantita gustosa, unos calcetines de punto y una tacita de chocolate caliente. Como podrás ver, en la lista hay de todo, no solo novedades editoriales. Porque es importante reivindicar la lectura y extender todo lo que podamos el ciclo de vida de los libros, que cada vez es más corto.

Cinco libros para inaugurar el otoño

1.Luciérnaga, de Natalia Litvinova: el premio de novela Lumen de este año es para una obra que narra de forma poética y bella la crudeza de Chernóbil a través de un relato que se gesta a lo largo de varias generaciones. En palabras de Clara Obligado: «es luminoso, pero habla de tiempos oscuros. Es sencillo para mostrar la complejidad del mundo que nos toca vivir».

2.Otoño, de Ali Smith: una novela (que forma parte de su famoso cuarteto estacional) que invita a la reflexión sobre el envejecimiento, la amistad y el paso del tiempo. El título del libro ya lo dice todo y, precisamente por eso, es perfecto para leer estos días al amor de la lumbre con un pastel de compota de manzana haciéndose en el horno.

3.Porque Venus rozó una violeta el día que nací, de Mona Høvring: Ella y Martha crecieron como gemelas porque nacieron el mismo día, pero con un año de diferencia. Tras el alta de Martha de un psiquiátrico, ambas se refugian en un hotel de montaña perdido dentro del corazón de un paisaje helado, donde comenzarán a descubrir la verdadera naturaleza de su relación.

4.Los versos sueltos del Edén, de Paloma Rivas: la autora se estrena (el libro sale a la venta el 10 de octubre) con una primera novela en la que la psicóloga Lis de la Serna se adentra en la profundidad de la mente humana (y también en la oscuridad de la residencia Santa Teresa). Un thriller psicológico que no vamos a perdernos por nada del mundo para leer este Halloween. 

5.Cumbres borrascosas, de Emily Brontë: seguramente ya hayas leído este clásico de la literatura (o, en caso de que no, seguro que lo tienes en tu eterna lista de pendientes). Sea como fuere, el otoño es el momento perfecto para ponerte con él o realizar una segunda lectura. Pasión, tormento, obsesión y venganza sobre los desolados páramos ingleses. No te digo más.

¿Qué te han parecido las propuestas? ¿Te consideras una lectora estacional? ¿Qué libros otoñales añadirías a la lista?

 

Foto de portada de Eugene Golovesov para Unsplash

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¿Por qué es importante hacer un moodboard de tu libro?

Un moodboard, o tablero de inspiración, es una herramienta visual que agrupa imágenes, colores, texturas y palabras que representan ideas y emociones sobre un proyecto o un objetivo específico. Se utiliza comúnmente en campos como el diseño gráfico, la moda, la decoración de interiores y el marketing. Y sí, también dentro del mundo de los libros, ya que es una excelente manera de aterrizar y visualizar nuestras metas personales y profesionales.

¿Para qué sirve un moodboard?

Su propósito principal es capturar la esencia de lo que deseas lograr, ayudando a clarificar las ideas y conceptos que tienes en mente. Además, puede servir como fuente de motivación diaria (siempre les recomiendo a mis alumnas que coloquen su tablero en un lugar visible), así como una herramienta que nos ayuda a fomentar la creatividad. Al ver lo que deseamos alcanzar, es más fácil que nos mantengamos enfocadas en nuestras aspiraciones.

Algunos ejemplos creativos 

Para definir tu escritorio o lugar de trabajo: ¿te imaginas tener la posibilidad de crear tu añorada habitación propia? Puedes incluir colores de pintura, muestras de tela, muebles y accesorios que reflejen el estilo que deseas.
  
Para diseñar un espacio concreto que te inspire: como, por ejemplo, un jardín. Puedes añadir tendencias actuales, especies de plantas, combinaciones de colores y estilos e, incluso, un pequeño dibujo a modo de plano.

Para aterrizar las ideas de tu próximo libro: esto viene muy bien a la hora de definir a los personajes, la trama, la escaleta, el tono lingüístico o el género literario en el que quieres que esté enmarcado. También es una buena idea para añadir y ordenar fuentes documentales.

Cómo crear un moodboard paso a paso

1. Define tu objetivo: antes de empezar, pregúntate qué quieres lograr con tu tablero de inspiración. Esto te ayudará a seleccionar los elementos adecuados.

2. Reúne los materiales: cartulinas, revistas viejas o plataformas digitales como Pinterest o Canva vienen muy bien para recopilar imágenes.

3. Selecciona las fotografías y palabras: busca imágenes, recortes o citas que resuenen contigo y que estén relacionadas con tu objetivo. 

4. Organiza tu tablero: comienza a colocar todos los elementos. No tengas miedo de ser creativa. Juega y diviértete con la disposición y no pegues nada hasta que encuentres una composición que te guste.

5. Añade detalles personales: incluye notas o frases motivacionales que te ayuden a recordar por qué ese objetivo es importante para ti.

6. Coloca tu moodboard en un lugar visible: una vez terminado, exhibe tu tablero en un lugar donde puedas verlo a diario. Esto reforzará tu compromiso con tus metas.

Crear un moodboard es una actividad divertida y significativa que puede ayudarte a materializar tus sueños y deseos. Es una representación visual poderosa que no solo organiza tus pensamientos, sino que también los hace tangibles y alcanzables. ¿Te animas a hacer el tuyo? Estate atenta a las próximas fechas de nuestros talleres (puedes obtener más información aquí).

 

Foto de portada de Uby Yanes para Unsplash

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El momento previo a escribir

A veces me cuesta escribir. Y no es porque esté pasando por un bloqueo creativo o porque me encuentre carente de ideas. Muchas veces ocurre por, justamente, todo lo contrario: el exceso de pensamientos, el ruido (overthinking lo llaman ahora). Es curioso porque puedo hallarme en el más absoluto silencio (externo), pero mi cabeza es un hervidero sin ningún tipo de orden ni sosiego que no me deja discurrir.

Voces. Muchas voces anidan en mí.

Leí hace unos meses un post en el Instagram de Casa Índigo que exponía: «Soy escritora y a veces paso semanas sin escribir». Me sentí tan identificada… Porque parece que, si eres escritora, tienes que pasarte el día escribiendo (¡ojalá!). Pero lo cierto es que, más a menudo de lo que quisiéramos, no somos capaces de redactar una línea.

¿Cómo se prepara el momento previo a escribir?

Lo primero que te diría es que escojas ese espacio del día en el que tu cabeza suele encontrarse más ordenada (que no menos estimulada). Por ejemplo, a mí me gustan mucho las mañanas, donde mi mente todavía no se ha recargado de quehaceres y otras obligaciones diarias. Ahora he establecido que voy a agendarlo los lunes, pero el año pasado eran los domingos. Calendarizar y apartar esas horas a la semana para mí está siendo de vital importancia. Es un ritual sagrado, un compromiso que adquiero única y exclusivamente conmigo misma.

El segundo paso sería adecentar el lugar. Existen personas que trabajan mejor en bibliotecas, algunas que se concentran mejor en cafeterías de barrio. En mi caso (y si has visto el live que hicimos hace algunos meses sobre el feng shui en los escritorios, lo sabrás) necesito tener distintos rincones de escritura en mi casa. Eso sí, con la mesa pegada siempre a una ventana y decorados de manera muy cozy. Me recarga de buenas energías. El placer visual es un gran estimulante para el artista.

Por último, el eterno dilema: ¿escribo a mano o directamente en el ordenador? Depende mucho de la persona y el género literario que estés tratando. Yo, por ejemplo, necesito volcarme sobre una libreta. El hecho de acariciar la hoja, olerla, sentirla… son cosas que no sustituye ningún teclado y, por ende, afecta directamente a mi creatividad. Además de que me facilita bastante las cosas en el proceso de reescritura que llevo a cabo después. Pero repito: como una misma, no se conoce nadie.

En cuanto a las características del entorno, para mí es indispensable redactar en silencio o con música clásica de fondo (sin letra, que me distraigo). La ropa cómoda (pero no en pijama), un cafecito caliente sobre la mesa (ahora le estoy dando al matcha, os hablaré de esto en otro post porque presenta un simbolismo estratégico), una montaña de libros al lado relacionados con la temática que estoy escribiendo y (esto es lo más importante) el móvil en silencio y fuera del alcance de mi mano. La notificaciones, aunque estén silenciadas, matan la creatividad. Porque siempre está el instinto y el impulso de revisarlas… 

¿Qué otras cosas recomendarías para preparar el momento previo a escribir?

 

Foto de portada de Cathryn Lavery para Unsplash