Teresa Sancho, ejecutiva, coach y miembro de ICF, es una mujer apasionada y amante de la lectura, el yoga, la filosofía y la sostenibilidad. Hoy conversamos con ella a raíz de sus exitosos talleres de literatura y coaching, impartidos dentro del club Greta Libros con Garbo, y de su proyecto más reciente, San Coach (@teresancoach), que ya podéis seguir de cerca en Instagram.

¿Cómo integras la literatura en tus talleres de coaching y qué beneficios has observado en tus participantes al combinar estas disciplinas?
Bajo mi punto de vista, la combinación de literatura y coaching genera un campo nuevo al que habría que renombrar. Me parece que son dos herramientas muy potentes de desarrollo personal y aprendizaje profundo, que no solo se complementan. sino que se potencian mutuamente. Gracias a un buen libro y los recursos de exploración que aprendemos en coaching, se consigue abrir un nuevo espacio para abordar emociones o reflexiones a las cuales, de otra forma, nos resultaría difícil llegar.
¿Qué técnicas o herramientas literarias consideras más efectivas para fomentar la autoexpresión y el autoconocimiento en las personas que asisten a tus talleres?
Me gusta mucho utilizar metáforas para traer reflexiones desde un sitio más creativo. Me parece que son muy efectivas para crear un impacto y anclar un aprendizaje. Por ejemplo, me parece una joyita el libro El secreto de las siete semillas, de David Fischman, un libro simple con poderosos mensajes a través de metáforas y parábolas de vida y liderazgo. También utilizo mucho el diálogo entre personajes para desarrollar aspectos de personalidad, emociones o chascarrillos que nos puedan enriquecer la tertulia.
¿Puedes compartir una experiencia de alguna participante que haya transformado su vida a través de tu enfoque holístico en la literatura?
Es transformador el hecho de que muchas de las participantes hayan vuelto a incorporar un hábito tan saludable a su vida como la lectura. O que muchas de ellas se regalen un espacio de tres horas para su crecimiento personal, sin cargas o responsabilidades, permitiéndose pensar únicamente en lo que necesitan en ese momento. El hecho de compartir este espacio genera un ambiente de disfrute y conexión muy enriquecedor y creo ahí también reside el éxito de este formato.
¿Cómo crees que el movimiento corporal puede influir en la creatividad y la escritura, y qué ejercicios recomiendas para desbloquear los sentimientos enquistados en tus talleres?
Por ahora no he mezclado los talleres literarios con coaching corporal, pero… ¡todo se andará! Gracias al coaching corporal podemos llegar más rápidamente a las emociones reprimidas y también desbloquear estados de ánimo para poder avanzar en un momento dado. La clave es tratar de integrar nuevas disposiciones corporales, tomar consciencia de qué movimientos tengo menos disponibles para poder trabajar y alcanzar los retos que me haya propuesto. Dos de mis técnicas favoritas son el focusing, para conectar con experiencias corporales, o los cinco elementos. ¡Cuando quieras experimentamos!
¿Cuál es tu filosofía personal sobre el crecimiento y la transformación, y cómo se refleja esto en la forma en que impartes tus talleres?
Gracias a la educación de mis padres y nuestras raíces, siempre tuve muy claro que el progreso y la virtud son construidos a través de pequeñas acciones diarias que, con el tiempo, genera resultados duraderos. No siempre he sido constante o he reunido la determinación suficiente, pero me gusta pensar que todos los días tenemos la capacidad de volver a elegir cómo salir al mundo. Yo elijo aprovecharlo y, aunque no siempre se consigue lo que se propone, lo importante es seguir disfrutando y perseverando en este proceso continuo que es la vida.
Foto de portada de Andrew Neel para Unsplash / Foto de texto de Greta Libros con Garbo