Un moodboard, o tablero de inspiración, es una herramienta visual que agrupa imágenes, colores, texturas y palabras que representan ideas y emociones sobre un proyecto o un objetivo específico. Se utiliza comúnmente en campos como el diseño gráfico, la moda, la decoración de interiores y el marketing. Y sí, también dentro del mundo de los libros, ya que es una excelente manera de aterrizar y visualizar nuestras metas personales y profesionales.
¿Para qué sirve un moodboard?
Su propósito principal es capturar la esencia de lo que deseas lograr, ayudando a clarificar las ideas y conceptos que tienes en mente. Además, puede servir como fuente de motivación diaria (siempre les recomiendo a mis alumnas que coloquen su tablero en un lugar visible), así como una herramienta que nos ayuda a fomentar la creatividad. Al ver lo que deseamos alcanzar, es más fácil que nos mantengamos enfocadas en nuestras aspiraciones.
Algunos ejemplos creativos
Para definir tu escritorio o lugar de trabajo: ¿te imaginas tener la posibilidad de crear tu añorada habitación propia? Puedes incluir colores de pintura, muestras de tela, muebles y accesorios que reflejen el estilo que deseas.
Para diseñar un espacio concreto que te inspire: como, por ejemplo, un jardín. Puedes añadir tendencias actuales, especies de plantas, combinaciones de colores y estilos e, incluso, un pequeño dibujo a modo de plano.
Para aterrizar las ideas de tu próximo libro: esto viene muy bien a la hora de definir a los personajes, la trama, la escaleta, el tono lingüístico o el género literario en el que quieres que esté enmarcado. También es una buena idea para añadir y ordenar fuentes documentales.
Cómo crear un moodboard paso a paso
1. Define tu objetivo: antes de empezar, pregúntate qué quieres lograr con tu tablero de inspiración. Esto te ayudará a seleccionar los elementos adecuados.
2. Reúne los materiales: cartulinas, revistas viejas o plataformas digitales como Pinterest o Canva vienen muy bien para recopilar imágenes.
3. Selecciona las fotografías y palabras: busca imágenes, recortes o citas que resuenen contigo y que estén relacionadas con tu objetivo.
4. Organiza tu tablero: comienza a colocar todos los elementos. No tengas miedo de ser creativa. Juega y diviértete con la disposición y no pegues nada hasta que encuentres una composición que te guste.
5. Añade detalles personales: incluye notas o frases motivacionales que te ayuden a recordar por qué ese objetivo es importante para ti.
6. Coloca tu moodboard en un lugar visible: una vez terminado, exhibe tu tablero en un lugar donde puedas verlo a diario. Esto reforzará tu compromiso con tus metas.
Crear un moodboard es una actividad divertida y significativa que puede ayudarte a materializar tus sueños y deseos. Es una representación visual poderosa que no solo organiza tus pensamientos, sino que también los hace tangibles y alcanzables. ¿Te animas a hacer el tuyo? Estate atenta a las próximas fechas de nuestros talleres (puedes obtener más información aquí).