Querida musa: viajar sola es reencontrarse con una misma

Querida musa,

Hace justo una semana que me fui de viaje. Una semana en la que decidí hacer mi maleta, coger el tren y escaparme unos días al norte. Concretamente, a la ciudad de San Sebastián. Era uno de mis propósitos de este año. Ya lo había hecho otras veces, pero siempre había sido por trabajo o estudios. Esta vez quería irme sin plan, sin nada ni nadie que me estuviera esperando al otro lado. Y, jolín, qué viaje. He tenido tiempo de aburrirme. Hacía años que no sabía lo que era eso. Reconozco que al principio me he sentido nerviosa. Mis manos temblaban sobre mis rodillas. Mi corazón latía con una fuerza desmedida.

Sin plan.

Sin organización.

Me han escrito varias personas estos días recomendándome rutas, actividades de ocio, lugares turísticos. Mi respuesta: «muchas gracias, pero no he venido a eso. Solo quiero relajarme, ser capaz de estar conmigo misma en el más absoluto silencio. Levantarme y no saber cómo va a ir el día. Caminar sin saber hacia dónde voy a ir. Eso. Solo he venido a eso».

Y así ha sido. He regreso con un libro más leído (hacía semanas que no encontraba hueco para leer en profundidad), diez poemas más en la libreta y el alma completamente renovada y pletórica ante lo que he vivido. Mi momento favorito del día: ese café matutino contemplando el Cantábrico, mi Cantábrico, que ahora es mío, aunque no me pertenezca.

Al regresar, de nuevo, un aluvión de mensajes: «¿qué tal te ha ido? ¿Has visitado lo que te recomendé? ¿Has ido a comer al sitio que te dije?». Y, de nuevo, mi contestación: «no, la verdad es que no. He comido cuando tenía hambre, en el primer lugar cercano que me ha generado confianza. Tampoco he hecho turismo. Solo he dejado que mis pies me guiaran y trazaran el camino».

Nunca lo había hecho, soy de esas personas que tiene que llevar todo programado, pensando y apuntado. Ha sido todo un reto para mí, desde luego. Lo único que he echado de menos ha sido compartir con alguien en voz alta todas mis emociones. Quién sabe, quizá la próxima vez, en vez de cinco días, solo me vaya un fin de semana. Pero repetiré, eso seguro, y seguramente suceda antes de lo previsto.

Viajar sola es reencontrarse con una misma.

Foto de portada por Kylie Paz en Unsplash

One reply on “Querida musa: viajar sola es reencontrarse con una misma

  • Marta

    Que gran plan, Andrea. Encontrarse a uno mismo y que de allí surja lo mejor que tenemos en nuestro interior. Me alegro porque las grandes afortunadas seremos tus seguidoras!!!

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