Querida musa: reinventemos un diciembre distinto

Querida musa,

estoy aquí, postrada ante los pies de esta pantalla que me mira, esperando a verter sobre ella las letras que se alojan y me laten. ¿Qué más puedo decir yo en otro año que se acaba, sin recurrir a la clásica lista de propósitos y el firme agradecimiento que siempre predico en cada diciembre?

No.

Este año no me apetece hablar sobre lo mismo. Siento fascinación por los clásicos y, en ocasiones, hasta por las costumbres, pero me aburren soberanamente las cantinelas y reiteraciones.

¿Por qué cuesta tanto alejarse de lo de siempre? ¿Por qué nos es tan fácil dejarnos seducir por los mismos mensajes anestesiantes de la armonía?

Siento la necesidad de hablarte de tantas cosas antes de que se termine este gélido diciembre…

No.

No voy a ser yo quien te diga que finalices practicando la gratitud (ya te lo digo a diario). Tampoco que te mimes y te arrojes a la delicia de una tarde de Netflix con mantita y tacita de chocolate caliente (cuidarse no siempre es desplomarse sobre el sofá, esperando a que los monstruos dejen de llamar a nuestra puerta).

No.

Este año no me apetece hablar de lo mismo. De hecho, creo que es necesario que te diga que, por una vez, quiero recibir al 2022 de una manera diferente: con impulso, garra y desafío. No quiero despedirme de diciembre envuelta en un sugestivo vestido de lentejuelas. Tampoco cobijada bajo un infantil pijama de franela. Esta vez voy a decir adiós a las costumbres de toda la vida —a excepción del vino frizzante— y voy a invitarte a que tú hagas lo mismo.

En vez de villancicos, música que nos haga avivar el intelecto.

En vez de propósitos que nunca se cumplen, versos de denuncia e intenciones.

En vez de brillos y lentejuelas, prendas que evoquen nuestra feminidad y fortaleza.

No sé tú, pero a mí me seduce mucho la idea de transformarme en uno de esos personajes femeninos que tanto admiro de las novelas con las que me doy cita.

Querida musa: reinventemos un diciembre distinto.

Está sonando «A postcard to Henry Purcell», de Jean-Yves Thibaudet.

Foto de portada por Katie Azi en Unsplash

4 replies on “Querida musa: reinventemos un diciembre distinto

  • Belén San Pedro

    Por fin algo que no sea decoración y looks de fiesta! XD No tengo nada en contra de las tradiciones, pero ¿y si no te apetece cenar en Noche Buena y Noche Vieja? ¿Y si no te motivan las luces y los villancicos? ¿Y si no te sale hacer regalos porque te parece absurdo e innecesario? Me parece un mes perfecto para dejar el gym, desapuntarme de inglés, volver a fumar, mucho vino del güeno y a tomar por culo la dieta…

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    • Andrea Mateos

      Olé tú! Cada vez estoy más a favor de que cada uno celebre (o no) como le plazca. ¿Pasaría algo si algún año quisiera no hacer nada y pasarlo como cualquier otro día normal? ¿O irme unos días a una playa del Caribe, sin familia y en soledad?

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