Querida musa: mayo me late

Querida musa,

hace unos días me preguntaron que para qué escribía. Parece una pregunta fácil, pero no lo es. Cuando llevas toda la vida haciendo algo, a veces no te cuestionas el motivo por el que lo llevas a cabo. Lo sencillo hubiera sido responder: “porque es lo que mejor se me da”, “porque pretendo vivir de ello”, “porque quiero llegarle a mucha gente”. Es lo que todo el mundo piensa en un primer momento.

Pero no.

Hay algo más profundo detrás de todo lo que nos late.

Yo no escribo para ganar fama. Tampoco porque sea algo que se me da bien. Incluso tampoco lo hago para vivir de ello (soy consciente de lo difícil que es, aunque me gustaría).

No.

Yo escribo para dejar huella.

Me seduce mucho la idea (muchísimo) de estar volviéndome eterna. También de entrar en el alma de cada persona que dedica una parte de su tiempo a perderse entre mis líneas. Siempre he tenido complejo de Aquiles. Porque no le temo a la muerte, pero me asusta la idea de irme de este mundo sin haber arrojado algo mío, algo palpable.

A veces pienso…

Que sería muy bonito poder observar cómo loshijosdeloshijosdeloshijos de las personas que ahora tienen mis obras expuestas en sus librerías me leen y entonces yo comienzo a palpitar en cada uno de sus corazones. Aunque ya no esté. Aunque lleve tiempo esparcida entre los dioses.

Es una idea tan atractiva que no podía no hacerla realidad.

Por eso escribo.

Por eso te escribo.

Y espero seguir haciéndolo siempre. Todos y cada de uno de los días de mi vida. Porque es lo que más me late.

Photo by NeONBRAND on Unsplash

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.