Querida musa: este es mi junio número 30

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es 20200527_224429.jpg

Querida musa,

parece que una siempre va a quedarse en los 20, en esa franja temporal en la que te sucede todo, pero en la que, a la vez, ese todo siempre se reviste de lo incierto. Una nunca espera que le van a llegar tan rápido los 30. Pero lo han hecho. Estoy a una semana de cumplirlos. Y es extraño. Porque me siento distinta, pero a la vez sé que sigo siendo yo.

Hace unos días escribí que comencé mis 20 con el corazón roto. Me alegra saber que voy a iniciar mis 30 con el alma henchida de todo lo bonito. Dicen que no importa cómo comiences la carrera, sino cómo la termines. Pero esta en la que me encuentro, mi vida, no es una maratón. No compito contra nadie. A veces ni siquiera contra mí misma. Me hallo aquí, en este exacto lugar, paseando, divagando, observando lo que ocurre entre tu mirada y la mía, contemplando cómo se suceden mis latidos porque eso solo quiere decir una única cosa: que estoy viva.

Tengo mucho que agradecer a mis 20. Porque, aunque los comencé con el corazón roto, pude, finalmente, dejar al maromo que me dolía. Y encontrarme.

Es curioso cómo una siempre se encuentra en el dolor que la acuna. Es como si se observara desde el otro ángulo y se dijera a través del espejo “tranquila”.

Pero es que, realmente, tengo mucho que agradecer a mis 20. Lo bonito de esta década que dejo es que me han pasado cosas que jamás había soñado. He cumplido sueños que nunca había tenido porque a veces nuestros mayores sueños no anidan en nuestra cabeza, sino que los descubrimos en lugares inverosímiles. Como el amor. Exactamente igual que el amor. Los mejores sueños muchas veces no nacen de nosotros, sino que se nos descubren cuando menos los esperamos.

Me pasó exactamente igual con Camilo.

Y también con el libro que acabo de publicar.

No me había propuesto a ninguno de los dos. Pero aquí están. Y -¡qué cosas!- resulta que era todo lo que quería en la vida. En esta vida. Que ahora ya no tiene 20, pero inicia con mucha emoción los 30.

Queridos 30, a vosotros me entrego. Sé que los 20 os han puesto el listón demasiado alto, pero estoy deseosa de cumpliros y superaros con creces.

Aquí, desde mi orilla, os contemplo con agradecimiento.

Porque es todo lo que tengo.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es 20200527_165731.jpg

Photo by 𝕯𝖆𝖗𝖎𝖆 𝓖𝓾𝓭𝓸𝓼𝓱𝓷𝓲𝓴𝓸𝓿𝓪 on Unsplash

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.